+34 963907549 info@sereola.com

Los hogares inteligentes son una realidad cada vez más presente. La domótica, una  práctica que  la integración de elementos electrónicos para la resolución de problemas cotidianos en el hogar, está proporcionando más herramientas para alcanzar tal cometido. Una de sus aplicaciones más comunes está en el control de luces.

Controlar la electricidad siempre ha sido una necesidad para reducir gastos y colaborar con el medio ambiente. Por ello, no es de extrañarse que los hogares inteligentes permitan el control preciso de este preciado recurso energético.

Estar pendientes de apagar las luces es importante, pero si podemos delegar tal tarea a una computadora, quedamos liberados de una carga mental innecesaria. Tal cosa puede lograrse, en la actualidad, gracias a los avances en la domótica.

El control de luces y el ahorro energético

Como bien mencionamos antes, el control de las luces del hogar puede mejorarse gracias a la domótica. Podemos, sencillamente, programar desde nuestro teléfono cuales luces han de encenderse en nuestro hogar o sin han de activarse con nuestra presencia.

El control de luces puede llegar a niveles tan específicos que incluso podríamos controlar la intensidad de las mismas en diferentes salas o suspender las luces de aquellas salas durante las horas diurnas, aprovechando la luz natural, y programando su uso para la noche.

El ahorro  energético es mucho más fácil de llevar a cabo gracias a esta tecnología. Por ello, si eres una persona muy olvidadiza, tal tecnología podría venirte como anillo al dedo si en efecto, deseas disminuir el consumo innecesario de energía eléctrica.

Mejoras en el aspecto visual

El control de luces, en cuanto a su intensidad, también nos permite obtener un mayor atractivo visual en algunas salas de nuestro hogar. Si bien necesitamos una luz más tenue en nuestras zonas de descanso, puede que necesitemos una luz plena en los lugares de trabajo.

Este tipo de elementos son los que fascinan a las personas más detallistas y es que son ellas las principales interesadas en sumarse a este tipo de tendencias como la domótica, para personalizar al máximo sus zonas de trabajo y esparcimiento.

Es conocido que la vista y el cuerpo mismo, obtiene un mejor descanso en zonas con menos luz. Por lo tanto, si nos gusta tomar una siesta durante las tardes, el control preciso de la intensidad de las luces podría ayudarnos en esta tarea sin necesidad de apagar las luces por completo.

Una relación más saludable con el medio ambiente

El ahorro energético implica una relación más sana con el medio ambiente. El control de las luces y, en general, la práctica de la domótica, promueven indirectamente estas tendencias ecológicas.

Recordemos que la domótica también permite el control de persianas y ventanas automatizadas para el aprovechamiento de la luz natural, por lo que podría indicarse que estas representan otro de los pilares del ahorro de electricidad.

Adicionalmente, recordemos que la domótica promueve una conducta austera, es decir, estimula el uso de lo únicamente necesario para las labores que vamos a realizar y también permite el control a distancia de las funciones del hogar.

Respecto a este último punto, debemos señalar que en aquellos casos que olvidamos apagar un aire acondicionado o las luces de la sala, podemos apagarlas desde nuestro celular, en la comodidad de nuestra oficina o lugar de trabajo.

Sin duda alguna, en la actualidad, esta tendencia hacia el establecimiento de hogares inteligentes están ofreciendo múltiples caminos hacia un estilo de vida más cómodo y mucho menos hostil con el medio ambiente al reducir el consumo energético mediante el control de luces.